Ayer nuestro amigo Antonio tuvo un desagradable incidente que tuvo la necesidad de compartir con nosotros en un comentario que hizo a nuestro amigo Rafael.
Me siento indignada de que pasen cosas asÃ, siento vergüenza ajena de que esto bien podrÃa haber pasado a escasos metros de mi casa...que gente “aparentementeâ€? normal no sólo no sabe hacer su trabajo sino que esconde su ineficiencia, sus debilidades y todos sus temores bajo un manto de prepotencia que no es más que cobardÃa.
Esto le ha pasado a Antonio...pero cuántas otras cosas (incluso peores) no le pasarán a otros¿? Hasta cuando vamos a continuar sintiéndonos superiores por haber nacido en un u otro lugar? Por poseer una cuenta bancaria con ceros…con muchos ceros a la derecha (y yo me pregunto…no será que se sienten ceros a la izquierda y por eso necesitan presumir de ceros a la derecha¿?) Por poseer y acumular bienes materiales del todo innecesarios¿?. Hasta cuando vamos a continuar siendo unos perfectos ineptos¿? Cuándo vamos a abrir los ojos y vamos a darnos cuenta que la diversidad cultural nos enriquece a todos como personas¿?
Continúo indignada y noto que hoy la Trini más visceral campa a sus anchas….no pienso retenerla…necesita salir, expresarse…y hacer uso de lo único que puede hacer…su derecho al pataleo. Por cierto...una idea para mi blog…una nueva sección…Con derecho al pataleo.
En mi mente una vieja canción que aunque habla de africanos me está martilleando la cabeza…debe ser influjo de la bitácora de una patera de Rafael...que me estoy tomando mi tiempo para comentar porque es otro tema que me enciende. Que nadie puede ser discriminado por razones de sexo, raza o religión…o acaso es sólo una frase que queda bonita escrita...y nada más que eso¿? Por favor!!! Que todo el mundo es digno….hasta que hace lo imposible por demostrar lo contrario.

Escribe un comentario