Hoy le dedico este post a una amiga mía que al enterarse de que esta noche empezaba las clases de danza del vientre se ha mostrado extrañadísima y me ha comentado que nunca se le hubiese ocurrido esa idea.

Desde mi humilde blog es algo que recomiendo a todo el mundo, mujeres especialmente porque sus ventajas son innumerables:

• Se logra una conexión muy íntima entre el cuerpo y la mente y busca conseguir el equilibrio entre los dos.

• Te conecta con la NATURALEZA desde el interior: la cabeza representa el aire, el fuego está representado por los pechos, el vientre representa el agua y los pies la tierra

• La mujer toma conciencia de su feminidad y su fuerza. Se controla la respiración y movimientos específicos de la pelvis y del abdomen
• Es una preparación para la fertilidad (ruego al Universo que esto no me lo conceda...que en lugar de parecer su madre….acabaría pareciendo la abuela).
• Ayuda a disminuir los cólicos menstruales (mira…esto si quiero que me lo concedan…y ya por pedir…que acabe con el síndrome pre-mestrual)
• Evita la rigidez de las articulaciones y favorece la flexibilidad y la coordinación (esto con tiempo…que en las primeras clases es un despitote la descoordinación de todo..y de todas)
• Favorece la autoestima y puede ejercer de terapia mental puesto que la energía invertida en el ejercicio se trabaja desde el interior. De este modo la belleza física no nace como un fin sino como una consecuencia. Cada mujer aprende a aceptar y amar su cuerpo con todas sus limitaciones.

Hasta aquí la teoría, aunque podría seguir con muchísimas más ventajas…digamos que son las más destacables.
La práctica...que hoy, el primer día de clase, la descoordinación campaba a sus anchas.
Aislando ese hecho son movimientos muy, muy, sensuales donde hasta el movimiento de muñecas parece seducir. La forma de mover el cuello, los brazos, los pechos, el vientre, las caderas, los glúteos, los tobillos con paso ligero y ágil pero de forma tan insinuante…eso es pura poesía.
Si te dejas llevar, si vences la rigidez inicial y el temor a equivocarte….sólo puede salir de tu expresión una inmensa sonrisa que aún te hace sentir más sensual y te libera y te entrega todavía más en el baile.
Al acabar la clase alguien ha comentado que ha descubierto músculos que ignoraba que tenía…y tiene toda la razón….cuántas cosas ignoramos de nosotros mismos!!!
La realidad…que en los pequeños descansos que la profesora realizaba para ayudar a alguien en concreto…a mi se me iban las caderas, los glúteos y los tobillos con esa música tan insinuante…me sentía transportada a otros mundos…y otras sensaciones. Concentrarme de nuevo, reconozco que me costaba.

La alegría..que el próximo jueves más…y ahora ya con velos de monedas para acompasar el tintineo con la música….iré mentalizada para no evadirme, porque reconozco que con la ambientación, lo voy a necesitar.
Prepárate Shakira que no soy tu doble…pero tu triple…fijo que si.

Si amiga si…sabes que siempre nos reímos hasta de nuestra sombra, y sin embargo…hoy que poquitas sonrisas hemos conseguido sacar. Y por obra y gracia de la danza del vientre, esta noche al volver a casa…una sonrisa en mis labios, mientras me cobijaba de la lluvia, ha sido mi compañera todo el camino.