De siempre he tenido que capear “ciertos temporales�. Ser mujer e intentar tener un prestigio profesional sin abandonar la condición de madre y feliz esposa (afortunadamente este punto ya no me compete) no es tarea nada fácil.

Cuando me quedé embarazada estaba propuesta para un ascenso en mi categoría profesional. Al comunicarme tan feliz noticia les advertí (hecho del todo redundante…que mi estado de gestación era perfectamente visible) acerca de mi estado y de mi evidente próxima baja maternal.

- “Tu ascenso no se debe a tu condición de mujer, ni a tu futura condición de madre…ni siquiera se debe al tiempo de antigüedad que llevas con nosotros. Tu ascenso se debe a tus méritos profesionales que has demostrado sobradamente�.
Estas fueron las palabras de mi jefe. Palabras que quedaron impresas en mi mente por siempre. Estaba en la mejor compañía del mundo!!!. Que poquito duró mi alegría…que dos semanas más tarde el jefe de mi jefe me llamó al orden y me comunicó que mi ascenso quedaba en Stand by porque sería como incentivar la baja. No lo entendí…pedí una explicación y sólo obtuve un triste
- “Quien tiene boca se equivoca�.
Ni que decir tiene que una vez reincorporada de mi baja maternal me busqué otra empresa donde prestar mis servicios.
Desde entonces aquí ha llovido bastante…pero las cosas no han cambiado en demasía. Tuve que oírme que mi sueldo era inferior al de mis compañeros porque yo era mujer y ya tenía un hombre que me mantuviese. Tamaña tontería no se quedó sin su correspondiente réplica, por supuesto…pero de nuevo, una vez más, mis jefes era “ellos� y no "ellas�.
Sin embargo tener una jefa casi fue peor….que era una “barbie� acabada a la que no le importaban que se riesen literalmente de ella en las reuniones. Era capaz de decir la tontería más gorda (y doy fe de que las dijo) con tal de atraer la atención de los asistentes a la reunión. Más de una vez, de forma sutil, más de uno y de una intentábamos decirle que debía prepararse su intervención y que ésta debía ser coherente con el tema de la reunión
- “No importa…si lo importante es que se hable de mí…bien o mal, me importa poco�.
Ella puso en la lista negra a todas las mujeres embarazadas de la empresa para tenerlas en cuenta en la regulación de personal que por entonces se estaba gestando (nunca mejor utilizado este término). Más de una vez tuve la osadía de advertirle que llegaría un día en que ella querría ser madre y no le gustaría que no se valorase su trayectoria profesional, que no le gustaría que se la considerarse “no productiva�.
- “Trini…en esta vida hay que elegir….elegir entre ser madre o entre trabajar….eso es lo que hay�.
Afortunadamente no tuve que trabajar demasiado tiempo ni para ella ni para esa compañía.
Y la última…el pasado jueves. Me presenté a una empresa que necesitaba los servicios de un asesor de soluciones informáticas. Perfecto….justo lo que estoy buscando. Llegar con ilusión de obtener una buena colaboración…saludos a los compañeros de la competencia, todos reunidos en la misma sala, entre todos nos conocemos y nos respetamos mutuamente. Ese día yo era la única mujer en la sala….tengo muy buenas compañeras en la profesión pero ese día o no dispusieron de tiempo suficiente para presentarse…o ya sabían de qué palo iba la empresita en cuestión. Inmediatamente el caballero que entra en la sala y que parece ser el que llevará la reunión me invita a abandonar la sala
- “Señorita…la selección para teleoperadoras es en la sala contigua�.
- “Perdone? Yo me presento a la selección de asesor informático�.�

La indignación crecía por momentos dentro de mi…la vuelta al pasado cuando no se está preparado para ello puede ser un ejercicio muy cruel.
- “Sin embargo señorita le agradecería que abandonase la sala…estoy segura de que no cumple con los requisitos que estamos buscando�
- “Perdone…y como ha llegado a tan magnifica conclusión sin haber visto mi currículum?�.
Era tarde para reprimir a la Trini en su aspecto más borde…había salido disparada. Toda la sala me miraba…me acordé de mi antigua jefa...pensé que se sentiría orgullosa de mi…toda la atención se concentraba en mí. No era mi intención…pero aquel energúmeno me acaba de sacar de mis casillas.
- “Le ruego que invierta un minuto de su precioso tiempo en leer mi currículum…de lo contrario no abandonaré la sala. Estoy completamente segura de que cumplo con todos los requisitos�.
Se leyó mi currículum, que remedio le tocaba. Mordió su lengua para no volverme a pedir que abandonase la sala. No estaba dispuesta a ello y mi mirada desafiante lo demostraba muy claramente. Realizó la explicación de qué se esperaba y de cómo se iba a realizar la selección. La semana que viene llamarán a los candidatos potenciales y les harán una prueba. Yo sé que no me llamarán…y en el hipotético de que lo hiciesen…sería yo la que no aceptaría el puesto…pero me dolió esa discriminación tan injusta.
En estos momentos pienso que mi edad y mi condición de mujer son mucho más que losas para muchas cosas…demasiadas. Pero soy lo que soy…y no puedo ni olvidarlo ni negarlo.