Hoy, como hace ya varios días, ando pasando momentos muy malos. Hoy un recuerdo se apodera de mi de forma muy insistente, hoy hace 19 años decía a mi familia que me iba de vacaciones con mis amigas….y en realidad me instalaba en el piso del que 3 meses más tarde sería mi marido…el piso del que un día me echase al tiempo que me anunciaba que ya no me quería y que debería buscarme la vida.

Recuerdo los despertares maravillosos después de haber pasado la noche entera a su lado…la alegría que yo sentía en aquellos instantes imaginando llegar a envejecer a su lado. Entonces yo era joven y delgada y alegre y casi me atrevería a describirme como una mujer feliz. Pintaba con alegría jovial las paredes de un piso que no era mío y que tiempo atrás había compartido con otra mujer (su primera mujer) pensando que no importaba el pasado sino un futuro maravilloso a su lado.

Cuan equivocada estaba….cómo no me di cuenta antes de que lo que de mí pretendía era que le diese el hijo que tan insistentemente me pedía…cómo no me di cuenta antes que sólo estaba interesada en mi útero…cómo no me percaté de que se interesaba en otras mujeres como mujeres, mientras que en mi sólo se interesaba como matrona?

De hecho si que era consciente de todo….es sólo que no hay más ciego que el que no quiere ver…y yo no quería ver…y mi refugio era la comida y la bebida. Y comí y bebí…y perdí mi imagen de mujer deseable (alguna vez la había tenido?)…y ya no sólo era invisible a los ojos del hombre que amaba sino que me hice invisible a todos los ojos (alguna vez había tenido visibilidad?)

Hoy, 19 años más tarde, no hago planes, no hago maletas…no tengo necesidad de mentir acerca de dónde voy o de con quién voy…hoy, 19 años más tarde el llanto se apodera de mi…soy incapaz de levantar cabeza, hace dos días que soy incapaz de ir al trabajo porque los últimos días los he pasado dentro del lavabo llorando incontroladamente…hoy, 19 años más tarde me he siento terriblemente sola y vacía y sólo hago que preguntarme “qué he hecho yo para merecer todo esto?”. Perdí el amor (¿se puede perder algo que nunca se tuvo?), me deprimí y perdí el trabajo….y ahora sólo me rodea una vecina que está loca, que de vez en cuando vienen para llevársela al manicomio (confieso que tengo un miedo horrible a acabar siendo como ella) y un trabajo tercermundista con el que apenas cubro la mitad de mis gastos fijos mensuales.

Hoy, 19 años más tarde, vuelvo a actualizar un blog del que me despedí hace ya algún tiempo (no es fácil, el PC de sobremesa está muerto…y lejos de ofrecerme a resucitarlo, me lo miro con desidia y hasta con cierto desdén….el portátil tiene la conexión con la batería estropeada, y está pegada con celo…y dura lo que tarda en calentarse el portátil y desprenderse el celo) ¿por qué lo hago? No lo sé, no busco consuelo, nada ni nadie puede dármelo en estos momentos, tampoco busco un diálogo, ni resucitar un blog que cerré en su momento.

Tal vez lo haga porque siento un inmenso dolor que no se calma con todo el llanto que llevo derramado, tal vez lo haga porque no tengo el chocolate (me conozco y ya no lo compro….en precaución) con el que me gustaría estar consolándome….o tal vez lo haga porque si disponía de la botella de Ribera del Duero del que acabo de dar buena cuenta….tal vez tampoco debería tener la mini-bodega de la que dispongo….tal vez dentro de poco ya no disponga de ella….sería lo mejor, sin duda.