Cansada de sufrir

Desalentada de tanto pegar trocitos de corazón roto

Refugiada en el gris monótono de cada día

 

De repente una nueva sintonía.

Una alegría una inesperada

Recuerdos de mis ancestros

Canciones que me envuelven en una dulce melodía

 

Difícil no ilusionarse

Imposible no emocionarse

Inútil intentar tener los pies en el suelo

Mariposas que se agolpan

Delirios de quinceañera

Soñar mi vida....o vivir mi sueño?

 

Que fácil es decir mentiras

Que difícil no creer que pueden ser verdades

 

Y un día aciago

Y un pinchazo de soledad inesperado

Y una petición inoportuna

Y una respuesta sorprendente

 

Tan costoso era mentir?

Tan arduo era cerrar los ojos y compartir?

 

Duele el impacto con la realidad

Escuece abrir los ojos

Y esas mariposas que se agolpan en una garganta áfona

Y se escapan en forma de dolorosas lágrimas

 

Vuelta al insomnio y a las noches interminables

Vuelta a odio de mi cama y al refugio de mi sofá

Vuelta a la desilusión y a un mil porqués

Vuelta a un silencio hiriente

 

Infructuosa búsqueda de consuelo

Palabras o gestos que recompongan los trocitos que cayeron al suelo

Sólo un mutismo que me veja y me humilla

Una indeferencia que dice más que calla

Que denota que una vez más solo fui yo la ilusionada

Que la indiferencia y el desinterés son los productos de mi cosecha

 

Y al final del día un hallazgo

Un triste y lacónico "NADA QUEDA"

Palabras que no entiendo

Sentimientos que no se reflejan

Perpleja ante la inmensidad de la NADA

Indefensa ante una soledad inesperada

Sólo espero que acabe la noche y regrese de nuevo el día

Solo confío en el refugio de un gris entristecido

Solo deseo el amparo de la monotonía de cada día.

 

Tiempo de barbecho

Tiempo de clausura

Que se alcen los muros

Que se compongan las murallas

 

Que no vuelva a sufrir aunque ello signifique renunciar a ser feliz